21
de Octubre de 2005
Segundo
año de existencia de La Casa del Encuentro
Crónica de una noche de emoción, arte, política
y reconocimientos.
Por Mónica Arroyo e Irene
UN ESPACIO DE LESBIANAS QUE VA HACIENDO MOVIMIENTO
El viernes 21 de octubre La Casa del Encuentro
celebró sus dos años de vida. Más de 100 mujeres
se acercaron a la casa dispuestas a compartir esa noche con el entusiasmo
y la euforia que nos dejó el XX Encuentro de Mujeres de Mar
del Plata. A partir de las 9 de la noche, la Casita (como le dicen
cariñosamente sus integrantes) comenzó a llenarse
de mujeres, de alegría y, sobre todo, de emoción por
los encuentros y reencuentros frecuentes en estas ocasiones.
Fabiana, una de nuestras anfitrionas, y la “voz”, por
ahora, de las mujeres de La Casa, comenzó contándonos
acerca de la nueva etapa que emprenderá el espacio y las
nuevas propuestas, con el fervor de siempre y “desde el corazón
y el creer firmemente en lo que estamos haciendo”. Además
leyó un informe rindiendo cuentas a todas las mujeres de
los financiamientos recibidos y su utilización, y de lo que
todavía está por hacerse.
Hubo agradecimientos para Las Lunas y las Otras, para ATEM, para
Ilse Fuskova, para Chita, y una mención especial para la
Librería de Mujeres.
Ada, otra de organizadoras (con la ayuda técnica de la diseñadora
de la revista Encontradas, publicación mensual de La
Casa del Encuentro) presentó en Power-Point la historia
de La Casa. Así es que pudimos ver (algunas revivir) las
imágenes de La Casa en obra, cuando aún no presentaba
la fisonomía actual, cuando un grupo de mujeres con atuendos
para la ocasión y herramientas en mano convirtieron una casa
del barrio de Caballito en el espacio político-afectivo que
es hoy La Casa del Encuentro. Y seguían
los agradecimientos expresados en las imágenes de las mujeres
que pasaron por La Casa, de los espectáculos, de las actividades,
de los bailes, de las fiestas, de las campañas, del Encuentro
de Mujeres de Mendoza en el 2004, del primer aniversario de La Casa,
todo esto entre los aplausos de las que estábamos allí,
aplausos que se intensificaron ante cada imagen de la Lesbianbanda.
Fabiana volvió a tomar la palabra para hablar del Encuentro
de Mujeres, para decir de qué manera aquellas cuatro mujeres
de La Casa que fueron a Mendoza en el 2004, se convirtieron este
año en Mar del Plata en cuarenta mujeres, en una acción
más de visibilidad lésbica.
Josefina tomó el micrófono en nombre de las “babies-feministas”,
un grupo de mujeres muy jóvenes que comenzaron a reunirse
todos los jueves para hablar, investigar y hacer feminismo, y agradeció
especialmente a Marta Miguelez, una de las feministas históricas
que coordinó ese taller en una primera etapa; destacó
la importancia del grupo de reflexión de los miércoles,
cuya persistencia y consolidación operaron como verdadera
columna vertebral en el proceso de construcción de La Casa,
y terminó llamando a las otras “babies”, para
entregar una nueva bandera, hecha por ellas, momento éste
de gran emoción que hizo que las mujeres entonáramos
espontáneamente uno de los cánticos del Encuentro
de Mujeres: “qué momento, qué momento, a pesar
de todo les hicimos el Encuentro”.
Por su parte, Las Chinchetas, grupo de lesbianas feministas “importado”
de República Dominicana, repartieron chinches (“chinchetas”),
el distintivo de la agrupación. Cerraron su intervención
con un discurso recitado, lleno de humor y energía, cuyo
estribillo decía: “todas llegan a La Casa, a La
Casa del Encuentro, un espacio de lesbianas que va haciendo
movimiento”.
Ilse Fuskova, nuestra primera lesbiana feminista pública,
describió con una metáfora lo que es La Casa para
ella: “es como un jardín con tierra negra, donde se
pone una semilla y puede brotar, donde cada mujer puede desarrollar
su potencial”. Y las Mujeres de La Casa le agradecieron el
apoyo, la solidaridad y también los labrys que trajo de regalo.
Magui, de ATEM, agrupación que desde 1982 no ha dejado de
trabajar por un feminismo autónomo, autofinanciado y por
la defensa y el apoyo a los Derechos Humanos, destacó la
creatividad y la apertura a la sociedad de la Casa. “Están
abriendo nuevos caminos”.
Chita, quizás la feminista de mayor trayectoria en el país,
una de las fundadoras de ATEM, expresó que se sentía
“extremadamente jo….cómoda” y todas las
mujeres cerraron la frase a coro “¡¡joven…!!”,
ella siguió: “rodeada de tantas jóvenes, no
podría sentirme más que joven”.
Tomaron el micrófono también Lorena y Alejandra, que
han apoyado y acompañado en todo este proceso. Lorena, quien
coordina el taller de teatro en La Casa, dirige la perfomance que
La Casa presentó el 8 de marzo en el Obelisco, en el Encuentro
de Mujeres de Mar del Plata y en el Centro Cultural de La Asamblea
Popular de La Paternal, ha puesto siempre toda su energía
militante en la lucha por las mujeres lesbianas feministas.
El ambiente se hacía más efusivo y costó que
se hiciera silencio para que comenzara a cantar una de las mujeres
querida por todas, Janet, que nos volvió a conmover con su
voz y con sus canciones más conocidas.
Siguió María, una de las “baby“, que cantó
el tema de Bebe “Malo”, fondo musical del unitario “Mujeres
asesinas”, y un tema propio.
Después Ochy Curiel, lesbiana militante, cantautora y una
de las principales referentes en el activismo lesbofeminista latinoamericano,
interpretó temas propios, como “Esther Zapatista”.
cerrando con “Ellas/nosotras”, canción que también
puede apreciarse en la página web de La Casa del
Encuentro.
Quien no quiso faltar a la cita, por suerte porque todas disfrutamos
mucho de su arte, fue Silvia Palumbo, con algunas de sus canciones
más conocidas, y con la que es a esta altura su hit entre
las lesbianas de Buenos Aires (y más allá también):
Tortas de miel. Al grito de las fans, también interpretó
el tema inspirado en un artículo de la revista Encontradas.
Cerraron esta celebración mujeres de la Lesbianbanda, esta
vez cantando a capella, sin tambores, pero con la misma fuerza que
ponen en cada presentación, porque quién puede decir
hoy en día que la percusión de los tambores no sigue
representando desde la sensibilidad, el humor y el ingenio el cuestionamiento
de las/los excluidas/os a las opresiones del sistema. Por lo tanto
hay que seguir cuidando estos instrumentos que en manos de estas
mujeres son armas contra el patriarcado.
Cantamos el Feliz Cumpleaños entonado desde la emoción.
La Lesbian cerró con “ojo chito, bruja con hacha y
tambor”. Comenzó el baile, y sigue el poner el cuerpo,
sigue el compromiso militante, la creatividad, sigue La
Casa del Encuentro. Hoy podemos hacer nuestra, de todas,
la leyenda encontrada en el primer día en La Casa: JUNTAS
SOMOS LA FUERZA
|